Y si Paula llora tirada en la pista..

Compartir
18 Marzo, 2015|Álvaro R.Villó|Comenta esta noticia

Viernes 6 de marzo. 21:30 horas. Pabellón del Colegio Maristas. Segunda semifinal de la Copa Colegial y Bifrutas 2015 que disputan las chicas del colegio local contra el Colegio Asunción. Alrededor de 300 personas abarrotan las gradas animando a las azules y un pequeño sector de la grada se deja la garganta para que Asunción sienta el aliento en territorio comanche. El partido está más que disputado. Restan poco menos de 30 segundos para terminar el partido y es Maristas quien gana 22-21 tras una canasta de María Pérez. El balón es para Asunción, que tiene la obligación de anotar para ganar el partido, pero no lo consigue y el balón le cae al rival. Los nervios están a  flor de piel y cuando menos se lo espera uno, Maristas pierde la pelota y le cae en las manos a una tal Paula Ochoa, que aguanta la posesión en busca de una canasta definitiva. Bota ante su defensor, la defensa se abre más de la cuenta y penetra. Canasta, canasta… ¡Canasta! Asunción gana el encuentro 22-23 y la desconocida chica rubia que acaba de dar el pase la final a su colegio celebra con sus compañeras el enorme triunfo. La final espera, pero antes Paula Ochoa es proclamada ‘Mejor jugadora Bifrutas del partido’.

Paula tiene 13 años y está cerca de cumplir los 14. Juega en el Infantil del Colegio Asunción y es una chica normal. Humilde, que juega al baloncesto por divertirse. Sin apenas darse cuenta, su canasta la convierte en la envidia de muchas y en esa jugadora de la que todo el mundo habla en los patios del ‘cole’.¿Cuántas jugadoras han soñado alguna vez con anotar la canasta decisiva en un partido tan importante como este? Todavía no es consciente de lo que ha hecho. Una semana queda para la final ante San Estanislao“Una final”, piensa ella con esa sonrisa que la caracteriza mientras por su mente pasan todos esos momentos que sueña con hacer realidad. Es una de las pequeñas de una selección de jugadoras, pero su forma de ser la hace imprescindible.

Todo va bien. Los entrenamientos se van sucediendo durante los días previos al gran partido, que además se jugará como local. Ilusión en todos los rincones del colegio. Llega el miércoles, y algo se tuerce del camino previsto. Paula se levanta para ir al colegio con algo de fiebre. “Seguro que para el viernes estoy bien” piensa ella mientras se mira al espejo. Ese es su objetivo, estar como sea en una cita más que importante para ella y sus compañeras. Un par de días sin acudir al colegio y como nueva. Pero no. Las horas pasan, la fiebre no baja y el momento de saltar a la pista a luchar por ser el mejor colegio se va acercando. Pocos dudan de que Paula estará vestida con el ‘8’ a la espalda, pero… ¿podrá jugar? Esa es la duda que había en el aire, si la heroína de las semifinales y una pieza clave para el equipo estaría disponible o no para el encuentro. 

Viernes 13 de marzo. 17 horas. Paula sigue con fiebre pero por nada del mundo dejará a su equipo en la estacada. Cuando me levanté con fiebre, lo primero fue calcular las horas para el partido y cuadrarla con la toma del ibuprofeno para poder jugar a tope (y exceso de zumo de naranja). También lloraba  porque pasaban las horas y no mejoraba”. Sus entrenadores se miran fijamente a falta de tres horas para la disputa de la final. La chica no está para jugar, pero la fiebre remite poco a poco gracias a los medicamentos. Su estado físico no es el mejor. ¿Juega? ¿No juega? Víctor Aspizua y Álvaro González tienen claro que la ilusión puede con todo y si la chica lo da todo por jugar una final, ellos no van a impedírselo. Su madre asiente a lo lejos. Si ella quiere, adelante“La verdad que yo desde el primer momento pensé que Paula estaría –habla su entrenador- pero que no jugaría dada su alta fiebre. Hablamos con ella y entendimos en todo momento que Paula estaría ahí seguro, que volvería a tirar del carro”.

Llegan las 20 horas y Colegio Asunción sale a calentar envuelto en una nube de pompones burdeos y blancos. Allí está en último lugar Paula Ochoa, una de las líderes, sin estar en plenas facultades, pero está. Muy poca gente conoce su estado físico y ella se centra sobretodo en notar mejoría en el mal cuerpo y fiebre que le invade desde hace tres días, pero que no le va a impedir disputar un sueño. Ella intenta no pensar, pero es inevitable verle gestos serios de preocupación. No está bien, no puede evitarlo, pero no dice nada ni se queja porque sabe que la necesitan más que nunca. Solo pensaba en jugar la final y que el ibuprofeno hiciera efecto. También reflexionaba en lo que habían dicho minutos antes los entrenadores, que éramos unas privilegiadas por jugar en representación de otros compañeros de Asunción y que disfrutáramos mucho de esa final y de la afición”. Así lo hizo, como pudo, pero no falló a sus principios. Comienza el encuentro ante más de 600 espectadores. “Todo esto es por nosotras chicas, vaya expectación hemos creado. No podemos fallar”, le decía a todas y cada una de sus compañeras. Siempre ha sido una líder, a pesar de que era de las más pequeñas del grupo. Su carisma y forma de ser la ha hecho siempre ir un paso por delante del resto. 

Como era de esperar no sale en el quinteto inicial, había que reservarla poco a poco y darle cancha en el momento más oportuno. Parece que Asunción comienza como un tiro el partido y logra ponerse 10 puntos por encima de San Estanislao en un abrir y cerrar de ojos. Una renta jugosa y más en una final, donde los nervios de ir por detrás en el marcador le pasan factura a todo el mundo. Su entrenador la mira con complicidad, ella asiente con ojos de concentración y seguridad y la llaman a filas. Se quita el cubre de la Copa Colegial y ahí está, con su eterno ‘8’ a la espalda y queriendo dejar atrás un malestar que a punto ha estado de apartarla de uno de esos partidos imperdibles. “He llorado mucho por querer estar y ver que no llegaba, pero aquí estoy y voy a darlo todo. El ibuprofeno hará efecto, seguro” se decía ella antes de saltar a la pista.

En las primeras carreras y contraataques se la vio como siempre. Mandando, animando, defendiendo, siendo lo que es Paula, una jugadora con carácter. Fueron pasando los minutos y Víctor Aspizua, técnico del equipo, sabía que la gasolina de Paula “estaba en reserva”. Así era, y poco a poco se veía que Paula se apagaba. Le costaba llegar horrores a las jugadas, pero ella no pensaba en nada más que no fuera en ayudar. Cinco minutos le bastaron para darse cuenta de la situación. No podía, no aguantaba, y pidió el cambio. Fue el momento más complicado de la final, sabíamos que iba con la reserva de energías al límite pero se le veía el hambre por jugar una final y poner su granito de arena”, nos confirma su técnico.

Mientras el balón no salía de la pista ella siguió peleando como una jabata, pero en una jugada cayó al suelo tras un golpe en el estómago y se quedó KO. “En buen estado habría aguantado, pero estaba muy sensible”, repasa ahora nuestra protagonista. Con lágrimas en los ojos ve que una compañera se prepara ya en la silla de cambios. Sabe que abandonará la pista porque no está recuperada del todo. Su reacción encoge el corazón a todo el colegio, incluso a los árbitros del partido, que se quedan paralizados. Paula rompe a llorar tendida en el suelo con las manos puestas sobre la cara porque entiende que su participación en la final se ha terminado. No puede seguir, el cuerpo y las piernas no le responden. Ha intentado ganarle la batalla a la fiebre, pero la fiebre ha hecho de las suyas y se ha impuesto a sus ganas y a sus sueños. “Estaba muy emocionada. Habían ido a verme mi abuelo, mis padres, mis compañeras de Infantil A y Cadete A, nuestros entrenadores del cole en primera fila....Me sentía arropada en ese momento, pero también durante toda la semana que no dejaron de animarme y preguntarme como estaba”. Fue uno de los momentos más complicados para ella, el intentar entender por qué le pasaba a ella, pero su sorprendente madurez le hizo olvidar rápido el ‘yo’ y pelear por el ‘nosotros’.

Mientras Paula se retira de la pista entre aplausos y gritos de ánimo, dos compañeras la flanquean para que no se sienta sola. Ocupa su lugar en el banquillo y vuelve a romper a llorar. No hay tiempo de lamentarse, porque llega el descanso del encuentro a los pocos minutos. Asunción vence 31-15 y todas las compañeras se unen durante el calentamiento en un corrillo para trazar las líneas a seguir en el segundo tiempo. Está claro que la motivación personal va por delante que la deportiva en ese momento: Ganar por su compañera. Uno de los que estaba en el público era José Cabra, coordinador de Asunción, que vivió desde fuera ese momento que todos recordarán pasa siempre. Sentimos un nudo en el pecho ya que sabíamos lo que ella en ese momento estaba sintiendo. Lloraba porque se sentía incapaz de dar mas porque su cuerpo no se lo permitía, y cuando se retiraba al banquillo ella ya sabia que no podía volver a la cancha en la final”. Los sentimientos, dentro y fuera de la pista, eran los mismos. Comunión grada-equipo. Comunión jugadoras-colegio.

Al grito de ¡Asunción! comienza la segunda parte, donde las locales tenían un apoyo más desde el banquillo. Ahí estaba Paula, con su chándal puesto y abrochado hasta arriba sin notar el calor del público porque ya tenía bastante con su fiebre. Fue una entrenadora más que animaba desde la banda y daba instrucciones y consejos a cada una de las que pasaban por su lado. Celebraba las canastas como si las hubiese metido ella y alentaba a sus amigas cada vez que les tocaba defender. Era un puro espectáculo verla tan metida en el partido. “De Paula todo lo que digamos es poco. Es un ejemplo de chica aparte de una excelente jugadora. Lleva el gen Asunción impreso a fuego en su piel y lo demuestra cada día”. Vuelve a ser José Cabra quien orgulloso de una de sus pupilas sonríe hablando de ella.

El partido, como todo el mundo conoce, acabó con victoria por 56-35 para un equipo que no era favorito, pero que jugaba con ventaja y esa ventaja era el no poder contar, por desgracia con una de sus líderes. Cosas de la vida. Cuando los árbitros pitaron el final del partido había un ambiente especial, era una victoria muy trabajada, que además de ir dedicada a todo el colegio que animó hasta la saciedad, era por una persona que se había machacado como nadie por poder estar. Estuvo, pero no pudo aguantar, y por eso fue ella la elegida para recoger el trofeo de CAMPEONAS de la Copa Colegial y Bifrutas 2015 en manos de Enrique Fernández, un auténtico pilar en el baloncesto colegial malagueño con aquel Mayoral Maristas. No se lo podía creer. “Tuve ese privilegio, pero como nos dijo nuestro coordinador, tan solo éramos una pequeña representación de todos los jugadores que practican baloncesto en Asunción”, nos dice un día cualquiera de entrenamiento pero ya con la medalla de oro en el cuello.

Con el paso del tiempo comprenderá que su ejemplo de entereza se recordará para toda la vida, y entenderá que tanto ella como sus compañeras han escrito una página muy bonita en la historia de una institución como Asunción y que un equipo femenino del colegio fue capaz de reunir en torno a ellas a más de 600 personas con el color burdeos en sus camisetas. A día de hoy se ven normales y así lo serán toda la vida porque su humildad no les cabe en el pecho, pero lo que no saben es que para los más pequeños del colegio ahora son un modelo a seguir por su unión, compromiso y sobretodo, COMPAÑERISMO.

Compartir
Compartir
Bifrutas

Comentarios  

Para poder comentar debes iniciar sesión.
Puedes iniciar sesión también con tu cuenta de facebook.

El patio

Hace más de 1 año en Twitter

FINALES @CopaColegialVA 2023: FINAL ????? @BasketSanAgus Vs @apostoladova y FINAL ?? @BasketSanAgus Vs? https://t.co/uKrNGqi3CX

Ver tweet

Hace más de 1 año en Twitter

Ya tenemos segundo finalista en la #CopaColegialMadrid. Tras la victoria de @baloncestoliceo en chicas,? https://t.co/TNxx4tO24c

Ver tweet

Hace más de 1 año en Twitter

@LydiaAlonso @CopaColegial @CopaColegialVA @BasketSanAgus Los dos partidos de las finales de la Copa Colegial Valla? https://t.co/mxZ1xENwB7

Ver tweet

Hace más de 1 año en Twitter

?? ????? ?????? ???? ????. @EstudioCD, en la gran final de la #CopaColegialMadrid. ? Victoria frente a un superl? https://t.co/x89BTM6F0U

Ver tweet

Hace más de 1 año en Twitter

Ya en juego, el primer puesto en juego de la final de Madrid. @EstudioCD e @ClubIrlandesas, con los primeros como? https://t.co/uscVDo7SrC

Ver tweet

Hace más de 1 año en Twitter

@CopaColegial La pizarra de La Kikeneta? @DonAndres2197

Ver tweet

Ver más en el patio

Under Armour
IconGame