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9 de Febrero de 2015
Colegio La Salle Gran Vía
El Lycee Français Molière hizo su debut en la Copa Colegial demostrando que puede ser un equipo muy a tener en cuenta en la competición. Fue además un partido en el que se desafió a la superstición, puesto que lograron superar a una Salle Gran Vía que vestía de amarillo, color con el que vestía el dramaturgo francés cuando falleció durante una representación del 'Enfermo Imaginario'.
Primer cuarto: Comienzo frenético
Quizá por el frío reinante en el pabellón de La Salle Gran Vía o simplemente por las ganas de empezar la competición, el partido comenzó con un ritmo frenético. El balón corría de un lado para otro y los dos equipos ofrecían lo mejor de sí para tratar de finiquitar la victoria cuanto antes. Empezaron manando los Gallos, que en el ecuador del primer tiempo doblaban a su rival (6-12), pero respondieron los Tiburones a base de triples para acabar marchándose un punto por delante al final de los primeros ocho minutos, 14-13.
Segundo cuarto: Los Gallos toman la delantera
Los primeros instantes del segundo cuarto se convertían en un duelo entre Blancas y Sánchez, que se cerraba con cuatro puntos para cada uno y el partido exactamente igual que como lo habíamos dejado. Sin embargo, un triple de Aguado marcaría el devenir del encuentro, fue ese momento en el que Molière tomó el mando del partido para no volver a soltarlo en lo que quedaba por jugar. No será porque no lo intentara el equipo de La Salle, que liderado por los nueve puntos de Torre en el segundo tiempo, se mantenía vivo en el partido al descanso, 28-33.
Tercer cuarto: El cansancio pasa factura
Conforme pasaban los minutos se hacía notar el cansancio en los jugadores, que empezaban a pagar el ímpetu con el que se habían disputado los primeros minutos. Lo pagó caro el equipo de los Tiburones, que apenas encontró manera de quebrar la defensa de los Gallos; tan solo dos jugadores -Blancas y Zhang- eran capaces de anotar en este tercer periodo. Por contra, Molière, sin exceso de brillantez y gracias a una defensa sólida, lograba despegarse hasta lograr una máxima de catorce puntos, que quedaría en diez para encarar el último cuarto, 36-46.
Último cuarto: Los Gallos gestionan su ventaja
A falta de frescura física, lo mejor es llevar los partidos al terreno de lo mental. Lo sabían los chicos del Lycée Fraçais Molière, que con el marcador a favor, comenzaron a alargar sus posesiones. En el otro lado, los Tiburones buscaban la inversa, correr para romper la defensa de su rival, pero cayendo una y otra vez en la precipitación que les hacía errar incluso canastas que parecían fáciles. La gestión de los últimos instantes para los Gallos se hacía impecable e incluso aprovecharon para aumentar todavía la renta ante la desesperación de su rival. Al final, 39-54 y Molière que disputará la segunda ronda.



