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11 de Marzo de 2016. Colegio Santa Ana
Cuartos Masc.
Final
Defensa intensa, acierto exterior y rebotes ofensivos. Esos fueron los tres pilares de la victoria del Colegio Alemán en su estreno en esta Copa Colegial & Bifrutas Sevilla 2016. Enfrente, un Santa Ana que no se dio por vencido en ningún momento, pero cuyos abundantes esfuerzos fueron insuficientes. Y todo porque los vigentes campeones han vuelto, y lo han hecho pisando fuerte. Han comenzado tal y como acabaron el año pasado. Con mucha, mucha hambre.
Ese hambre de victoria se hizo notar nada más comenzar el partido. Un estratosférico triple y cuatro rebotes en ataque de Antonio Burgos Caballero fueron la causa principal de que el parcial en los cuatro primeros minutos de juego fuera de 2-7. Pero si la primera mitad del periodo perteneció a Colegio Alemán, la segunda mitad fue todo lo contrario. El tiempo muerto que solicitó el entrenador local surtió efecto, y en dos minutos consiguieron poner el empate a nueve definitivo del cuarto. Al final, igualdad máxima entre ambos conjuntos.
Hasta que llegó el segundo cuarto. Y con él, uno de los parciales más contundentes que hemos visto en la Copa Colegial & Bifrutas Sevilla 2016. Colegio Alemán consiguió nada más y nada menos que 16 puntos de ventaja en estos ocho minutos, misma diferencia que con la que acabó el partido. Antonio Burgos Caballero lo resumió a la perfección: “Una vez pasado el primer cuarto, hemos conseguido subir el ritmo y la intensidad, hemos jugado más concentrados y en equipo. Desde entonces no nos hemos ido del partido”. Y es que este abultado parcial (20-36 al descanso) no se dio por casualidad, sino que se debió a un excelente juego en equipo.
En defensa, alternaron entre una presión individual y una zona 2-3 perfectamente engranada que les permitieron conseguir numerosos robos de balón. Y en ataque, pura delicia. Por un lado, el juego interior tuvo como protagonista indiscutible al ya mencionado Antonio Burgos. El rocoso pívot se lanzó hasta los 23 puntos y 14 rebotes (9 de ellos ofensivos), lo que sumado a sus numerosas intimidaciones defensivas le valieron para ser escogido como Mejor Jugador Under Armour de su equipo. Además, pudo darse el placer –y a sus aficionados– de realizar un poderoso mate a dos manos en uno de los muchos contraataques que su equipo consiguió. La fuerza y plasticidad con la que hundió el balón en el aro rival hicieron que esos dos puntos significaran mucho más para un público completamente entregado.
Por su parte, el juego exterior visitante estuvo liderado –durante todo el encuentro– por el vigente Mejor Jugador de la Copa Colegial & Bifrutas 2015, Álvaro Leites Saracho. El polivalente alero se fue hasta los 26 puntos, 10 rebotes y 5 robos de balón en un partido en el que puso toda su intensidad. Consiguió además encestar cinco triples, tres de ellos en ese excelso segundo cuarto. Sin duda alguna, un jugador total que un año más ha venido a dejar huella.
Una vez el descanso permitió a nuestros chicos reponer fuerzas, el partido se reanudó. El tercer cuarto, igualado en todos los sentidos, fue una mera transición hacia el último. Con 36-51 en el marcador, quedaba un interesante cuarto por delante. Un cuarto en el que lo que parecía imposible, acabó siéndolo. No obstante, el conjunto local nunca se dio por vencido y peleó hasta el último instante. Guillermo Silva Domínguez e Ignacio González Ballester fueron los protagonistas de una remontada que bien cerca estuvo de llegar a lo épico. De hecho, fue este último el que conseguiría el título a Mejor Jugador Under Armour de Santa Ana, gracias a un increíble despliegue ofensivo que realizó a lo largo de todo el encuentro. 22 puntos y 9 rebotes, con tres triples y tres 2+1 incluidos, fueron el sello de un jugador que supo echarse a la espalda a su equipo cuando así era necesario.
Así, los cocodrilos de Santa Ana fueron remando con fe y oficio hasta que consiguieron ponerse a tan solo 9 puntos de diferencia. En esa coyuntura, tuvieron la oportunidad de lanzar un triple. Tres puntos que hubieran puesto a su equipo a tan solo 6 puntos y al partido en un puño. Pero el azar, caprichoso como de costumbre, decidió que ese balón fuera escupido por el aro, acabando con todas las esperanzas locales. “Si ese triple hubiera entrado, el final hubiera sido mucho más tenso, y con esos nervios que hubieran aparecido en el equipo rival podríamos haber dado la sorpresa”, comentó al respecto Ignacio González. Sin embargo, pese a esa pequeña decepción, el escolta concluyó que “estamos muy orgullosos del partido que hemos hecho. Hemos luchado hasta el final”.
Tras esa esperanza frustrada, los rinocerontes maquillaron un resultado que acabó con una diferencia final de 16 puntos, idéntica al parcial que consiguieron en el decisivo segundo cuarto. Buenas sensaciones para un equipo cuyo comienzo de esta Copa Colegial & Bifrutas 2016 deja unas expectativas tan altas como las que consiguieron el año pasado. Que puedan repetirlo o no, pasa por unas apasionantes semifinales que les enfrentan al equipo revelación de este año: San Francisco de Paula.




